¿Cómo preparar una limonada casera?

Preparar limonada casera no puede ser más sencillo: solamente necesitamos unos cuantos limones de zumo, agua fría y hielo. Personalmente, suelo usar el zumo de dos limones para cada dos litros de agua: de esta manera consigo que no tenga un sabor muy fuerte y así no tengo que utilizar ningún endulzante (la receta tradicional de limonada lleva azúcar para mitigar el sabor ácido del limón). Si utilizamos limones Meyer, que son más dulces, tampoco necesitaremos endulzarla.

La limonada admite además muchas variaciones que podemos ir probando para combinarlas o hasta encontrar la que más nos guste. Los dejamos algunas ideas:

  • Incluir unas hojas de menta o de hierbabuena para darle un toque más fresquito a nuestro refresco: podemos servirlo con una rodaja de limón fresco.
  • Añadir otras frutas para darle un toque de sabor diferente: podemos utilizar, por ejemplo, fresas. Solo tenemos que pasar dos puñados de fresas por la batidora y después añadir nuestra limonada ya preparada y licuarlo todo bien. Lo dejamos en la nevera para servir bien fría y tener una limonada original.
  • Utilizar agua con gas para preparar nuestra limonada (en lugar de agua del grifo): ideal para conseguir otro tipo de sabor y textura.
  • Congelar rodajas de limón o trozos de otras frutas frescas para utilizar como si fueran cubitos de hielo: de esta forma evitarás que la bebida se agüe demasiado.

Deja un comentario